Curandera
Nonna Agripina. Curandera.
Sapevi far guarire l’anima e il corpo.
A casa tua c’erano sempre persone, a volte rimanevano giorni, a volte settimane e certe volte mesi. Venivano anche da molto lontano.
Quasi sempre erano persone umili, con loro condividevamo il giorno, il pane, la notte.
Col passare dei giorni diventavamo gli uni parte degli altri.
Dicevi che si guarisce meglio in compagnia e che prima di tutto bisognava fare pace con il tempo.
Oggi nel tuo compleanno ti abbraccio e ti bacio, ovunque tu sia.
Sono certo che con mamma Celia avete già ricreato la casa grande de Yanaoca con la stessa magia e nello stesso cielo andino.
Tupananchiskama Hatun Mamitay!
—
Abuelita Agripina. Curandera.
Sabías curar el alma y el cuerpo.
En tu casa siempre había gente, a veces se quedaban días, a veces semanas y otras veces meses. Muchos venían de muy lejos.
Eran casi siempre personas humildes, con ellos compartíamos el día, el pan, la noche.
A medida que pasaban los días, nos convertiamos parte el uno del otro.
Dijiste que se sana mejor en compañía y que antes que todo era necesario hacer las paces con el tiempo.
Hoy en tus cumpleaños te abrazo y beso, estés donde estés.
Estoy seguro que con mamá Celia ya habrás recreado la casona de Yanaoca con la misma magia y en el mismo cielo andino.
Tupananchiskama Hatun Mamitay!
